La brisa es mía, o Suicidas en café, o Suicidas Barberas, o Ay, que se me cae el humo. En cualquier caso siempre hay alguien que nota las cosas más que una –o que otra–. Fue un regalo de esos que se autoasignó Alicia antes incluso de que lo terminara. Con dedicación y alevosía. 23 x 23 cm.