Serie de ilustraciones sobre los cuidados y la creatividad, para el libro editado por XXXXX. En ella me he centrado en los objetos del cuidado, en la mímesis de quien cuida con su entorno y cómo pasa desapercibido aunque a veces el cuidado revierta en el cuidador, simbolizado con el estampado del papel de las paredes que se cuela en los cuerpos y los hace casi invisibles; en las acrobacias malabáricas cuidadoras, en las escaleras de colaboración y en cómo el trenzado-tejido se complica cuanta más gente se implica y acaba siendo mucho más interesante. 

   
Cuidados_Regar

Cuidar, regar. Esta ilustración es una banda de moebius. Una mujer riega, su vestido, su labor, se confunde con el papel de las paredes, se vuelve invisible. La planta está pintada, es una creación (¿de ella? ¿de otra persona?), y es igual que las del vestido y la pared. El macetero de la planta es como el pelo de la mujer, en un caso corona, encendido, en el otro, contiene, pausado. La planta termina saliéndose del cuadro y ofreciendo una hoja a la mujer. Lo cuidado devuelve el cuidado. Quien cuida se mimetiza con su entorno y se identifica con lo cuidado, se vacía, y a veces recupera ese cariño. Vaya lío, ¿no?

 
Cuidados_yoga
Cuidados_crianza

La crianza. A veces ya no sabe una (o uno) qué inventar para sacar la prole adelante. Nutrir, acompañar, educar, se mezclan con la inventiva hasta un punto en que no se sabe ya si se está cuidando o se está pintando un cuadro, o creando un espectáculo, desconectando a veces del propio cuidado. El cuerpo como herramienta de cuidado, la cuchara como pincel. Las criaturas nos ponen a prueba y nos descubren cosas de nosotras mismas que ni imaginábamos…

 
Cuidados_silla

La silla de ruedas vacía, desvaneciéndose o destacándose de la habitación. El papel de las paredes se funde con el estampado de la silla, ya que el cuidado es inseparable del entorno. Quien cuidaba se ve frente al objeto herramienta del cuidado, que antes quemaba, hervía y burbujeaba, y lo encuentra vacío. El cuidado terminó porque ¿la persona ya no está? ¿se curó? ¿se emancipó? En cualquier caso el cuerpo vulnerable ya no lo es, y quien cuidaba queda un poco vacío como el mismo objeto del cuidado, con el que había llegado a identificarse.

 
Cuidados_escalera

La escalera de cuidados. Personajes de sexualidad indeterminada se juntan en una cadena acrobática sin fin para ofrecer cada uno su habilidad, su disponibilidad, a los demás. La compra, los bricolajes, dejar a los niños un rato, regar las plantas… Se apoyan unos sobre los otros, y también se convierten en uno con la casa. Se podría trepar por ellos hasta la azotea. Las ideas flotan como burbujas, a veces más cálidas y otras veces más frías, como en toda casa de vecinos.

 
Cuidados_nudos

Los nudos, los lazos. Trenzar, tejer, primero con tres hilos (¿tres personas, tres hijos, tres trabajos, tres horas?), luego cada vez se implican más, las trenzas se hacen más complejas, pero más enriquecedoras también. Gente que se junta para trenzar en compañía, y tienden sus creaciones al sol para que se sequen, para consolidarlas, a la vez que se consolidan los lazos que han tendido entre ellas mientras trenzaban.

 

Esperando que pronto el cuidado deje de ser imperceptible, que quienes cuidan dejen de ser invisibles, que ya no vistan con los estampados de los entornos donde cuidan. Saquemos a pasear colores nuevos.